Láser · Dermatología

Tratamiento de rosácea

Control médico de rojeces, vasos y eritema con tecnología láser y protocolo personalizado

Facial

Rosácea

Fraclight · iBlaze

Eritema & Vasos

Láser · Dermatología

Tratamiento de rosácea

Control médico de rojeces, vasos y eritema con tecnología láser y protocolo personalizado

Facial

Rosácea

Fraclight · iBlaze

Eritema & Vasos

duracion

Duración

20–30 min

Por sesión

recuperacion

Recuperación

24–48 h

Leve rojez post-sesión

sesiones

Sesiones

3–6 sesiones

Mantenimiento periódico

¿Qué es y para qué sirve?

La rosácea es una condición inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente el rostro, causando rojeces persistentes, vasos sanguíneos superficiales visibles (telangiectasias), sensibilidad cutánea y, en algunos casos, pápulas y pústulas. Afecta significativamente la autoestima y la calidad de vida de quienes la padecen.

 

El tratamiento de rosácea en MODERMA combina el enfoque médico dermatológico (identificación y manejo de desencadenantes, prescripción médica cuando aplica) con tecnología láser: Fraclight (IPL fraccionada) para reducir el eritema difuso y las telangiectasias, e iBlaze para la remodelación de la piel y el control de la inflamación crónica. La rosácea no se cura, pero se controla de forma efectiva.

Aplicaciones comunes

Rosáceaeritematotelangiectásica (rojez difusa y vasos visibles)

Rosácea papulopustulosa leve a moderada (combinada con tratamiento médico)

Eritema facial crónico por fotoenvejecimiento o sensibilidad vascular

Telangiectasias faciales (pequeños vasos superficiales del rostro)

Piel sensible y reactiva con rubor frecuente

Cuperosis (rojeces en mejillas y nariz)

Principales beneficios

Reducción visible del eritema

La energía del láser actúa sobre los vasos dilatados y la hemoglobina, reduciendo el enrojecimiento persistente desde las primeras sesiones

Eliminación de telangiectasias

Los pequeños vasos visibles desaparecen progresivamente con el tratamiento, mejorando el aspecto general de la piel

Reducción de la sensibilidad

El protocolo mejora la tolerancia de la piel, reduciendo los episodios de rubor, ardor y sensación de calor

Impacto en la autoestima

Controlar la rosácea visiblemente transforma la confianza y el bienestar emocional del paciente en su vida diaria

Cuidados y restricciones

Identificar y evitar los desencadenantes personales: sol, alcohol, picantes, calor extremo, estrés

Usar únicamente los productos indicados por la Dra. Garzón: la piel con rosácea es extremadamente sensible a activos irritantes

Protector solar SPF 50+ de uso diario e imprescindible para no agravar la condición

No usar ácidos, retinoides ni activos agresivos sin supervisión médica

La rosácea es crónica: el tratamiento controla los síntomas pero requiere mantenimiento periódico y cuidados continuos

Contraindicado en: rosácea activa muy severa con pústulas extensas (requiere tratamiento médico previo), embarazo, piel con bronceado activo

Importante: La rosácea no tiene cura definitiva, pero con el protocolo adecuado puede mantenerse en remisión de forma prolongada. El diagnóstico médico diferencial es fundamental: existen condiciones (lupus, dermatitis seborreica) que pueden simular una rosácea y requieren tratamiento diferente.

Empieza hoy

Tu tratamiento comienza con un diagnóstico personalizado